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La UAM busca salvaguardar patrimonio y obra de Leonora Carrington

Una casa ubicada en la colonia Roma alberga la obra surealista de la pintora, esultora y escritora inglesa nacionalizada mexicana, donde vivió durante 63 años.

Conocer la obra y la casa de la pintora, escultora y escritora inglesa nacionalizada mexicana, Leonora Carrington es como sumergirse al mundo surrealista; lleno de magia, alquimia, sueños y cuentos de hadas.

Para la artista que hizo de México su hogar eran muy importantes los animales, tenía una tendencia muy marcada hacia los cocodrilos, por la influencia Celta que tenía, de su nana. El cocodrilo es una pieza representativa, porque hay muchos en su trabajo. Además, tenía la habilidad de plasmar sus sueños en sus pinturas, esculturas y escritura.

Una de sus esculturas más conocidas la podemos ver frente a la Plaza 222, sobre el Paseo de la Reforma, ahí se encuentra una réplica de la escultura “Cocodrilo”, una donación que se hizo a la Ciudad de México.

Además de las esculturas, se tienen todos los objetos que le pertenecieron en vida a la escultora, así como la de sus dos hijos Gabriel y Pablo y su esposo, el fotógrafo húngaro Emérico “Chiki” Weisz.

A la casa de Leonora y “Chiki” Weisz acudían famosos artistas para celebrar el Año Nuevo y la Navidad; se realizaban discusiones políticas y artísticas. Se reunía con la pintora Remedios Varo; la fotógrafa Kati Horna. Artistas de la vanguardia que crearon una especie de microcosmos en el arte en México.

También asistían Juan Rulfo, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Alejandro Jodorowsky, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Luis Buñuel, Francisco Toledo, José Luis Cuevas y su grupo de amigos refugiados de la guerra civil. Fue amiga de María Félix, a quien pintó, al igual que a su hijo Enrique.

Carrington fue una figura clave del Movimiento de Liberación Femenina de México en la década de los 1970, señaló Arce Padrón.

Empezó su grupo feminista con creadores y gente interesada en la igualdad para las mujeres en el arte, “porque ella misma tuvo que luchar para hacer su propia técnica y sus propias ideas.

PROPIEDAD DE LA UAM

En un recorrido para este diario, la especialista y funcionaria de la UAM resaltó que el objetivo del proyecto Casa Estudio Leonora Carrington, es salvaguardar el patrimonio y la obra de la creadora mediante la preservación de la casa donde vivió, 63 años, hasta mayo del 2011.

La Casa Abierta al Tiempo ofrece este espacio como parte de sus recintos culturales y educativos para ampliar los horizontes de vinculación con la sociedad. Para la UAM es muy importante la difusión cultural, articulada a la docencia e investigación, expuso la doctora Arce.

En 2017, la Universidad Autónoma Metropolitana adquirió la casa y al año siguiente comenzó a hacer las reparaciones necesarias para que el lugar pudiera recibir turistas y albergar más de 8.000 objetos de la artista, por lo cual invirtió cinco millones de pesos en el proyecto.

Considera que el campo de la cultura es propicio para la incidencia política y social. “Y tener esta casa, como un centro de estudios, experimentación es fomentar a la comunidad universitaria, el arte como un espacio de creación y transformación social, a través del legado de Leonora para México y el mundo.

Además, de mostrar objetos y modo de vida de Leonora y Chiki en su vida cotidiana y creativa; la UAM va a crear un Centro de Documentación “que acompañe y no agote las posibilidades museográficas, y que ese lugar, no quede como un archivo muerto, sino que se pueda conectar con la historia de México en varios momentos, a partir de la vida de esos artistas”, dijo la experta.

A la fecha, se están digitalizando lecturas, bocetos, cartas, postales y libros, música, discos, bordados y demás materiales que dejó la artista, su esposo y sus hijos.

Tenía una gran influencia de corrientes artísticas, como fue el caso de Vanguardismo, donde se encontraban figuras como los pintores Pablo Picasso o Salvador Dalí, músicos como Stravinsky, a lo cual Leonora unió lo celta.

Gustaba de leer literatura inglesa, era una ávida lectora de libros de magia y psicoanálisis; y amaba hablar de temas esotéricos, hizo sus 24 cartas de tarot.

MURAL EN EL MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA

Su obra conjuga la corriente de la Vanguardia europea, al conocimiento de la cultura maya, azteca, por lo cual tuvo el encargo de plasmar un mural en el Museo Nacional de Antropología, llamado “El mundo mágico de los mayas”, donde incorpora sus tradiciones, saberes y su poética, a la escultura y pintura.

Estuvo un tiempo en Chiapas, para hacer el citado mural, donde combina el árbol de ceiba, la cultura celta, la egipcia, “era una artista multidisciplinaria”.

Le encantaba la cocina, especialmente la francesa, la transportaba a la pintura, sobre todo la técnica conocida como de “témpera” que fabricaba con huevo crudo y una mezcla con pigmentos que luego aplicaba a sus pinturas.

Las mezclas que hacía las extendía en el espacio de la cocina, la vida para ella era un espacio de experimentación, cocina, pintura, escritura es una relación que permite equivocarte, volver a empezar.

Al llegar a la cocina, se puede apreciar los trastes, especias, cuchillos, estufa, comedor y metates que utilizaba, junto con la persona que la ayudaba de nombre Yolanda. Era uno de los espacios favoritos de Leonora Carrington.

En la biografía novelada “Leonora”, que escribió Elena Poniatowska, narra que en la cocina experimentaba con cosas que no eran comestibles, era un modo de burlar protocolos, las ortodoxias del arte en la cocina.

Sus ideas feministas estuvieron muy presentes en sus creaciones. Fue una de las primeras feministas en México, llevó la premisa de llevar el lugar de la mujer, a todos los planos de su vida; su obra también respondía a inquietudes sociales, puntualizó la coordinadora General de Difusión de la UAM.

GRANDES ESCULTURAS EN EL PATIO

En el patio se encuentran grandes esculturas, junto a un enorme árbol de Jacaranda llamadas: “Metatrón”, “La mujer con paloma” y “la Gallina ciega”, en técnica de la cera en bronce, el fundidor fue Antonio Velasco. Las tres son piezas únicas, nunca han salido de esa casa.

Toda la casa está llena de tesoros, en la sala con la figura de una mujer con cabeza de ave (The Palmist); la réplica de cuadro And Then We Saw the Daughter and the Minotaur; en el estudio, su habitación, el cuarto oscuro de su esposo, en el pequeño cuarto con cientos de libros y la máquina de escribir donde escribió “La trompetilla acústica”. La escultura del Centauro a la entrada.

En su pequeño estudio se pueden observar los pinceles que usaba, frascos pequeños con distintos polvos, para hacer mezclas y sus propios colores; su caballete, su delantal, figuras míticas, un viejo frasco de aguarrás, fotos con sus obras, bordando, pintando; una escultura de un hombre con pescado.

“Su estudio tuvo tres distintos lugares, cambió la cocina, la tuvo arriba y abajo, también hubo muchos cambios en los cuartos”, detalló Yissel Arce.

Otras de sus pinturas están presentes en famosos museos del mundo, como el Museo de Arte Museo de la CDMX, junto con Remedios Varo, pintoras que revolucionaron el campo artístico, el legado de la vanguardia y la presencia de las mujeres en la vanguardia, muy átono en lo que sucedía fuera de México, en todo el siglo XX.

La UAM hizo un homenaje a su esposo “Chiki” Weisz, quien fue asistente de Robert Capa, con una sala, donde se pueden apreciar fotos, cámaras y documentación. Cuando entraron los fascistas a Francia, logró escapar con todos los rollos de la guerra civil española, a un diplomático mexicano.

En la museografía de la casa se pensó en darle un lugar privilegiado. “Chiki” y Leonora, se conocen en México, en la casa de la fotógrafa húngara Katy Orna.

MAX ERNST, CREADOR DEL SURREALISMO

Carrington trabajó de la mano con uno de los creadores del surrealismo, Max Ernst, con quien inició una relación sentimental en 1937.

En 1941 pidió asilo en la embajada mexicana en España, conoce y se casa con Renato Leduc, juntos parten a Nueva York, en el 42 viaja a México con Leduc y obtiene la nacionalidad mexicana.

Leonora llegó a México en 1942, con 25 años de edad, con Renato Leduc, su pareja sentimental, del cual se separó un año después, debido a que no le gustaba su estilo de fiesta, política, ella era más mujer de casa, lectura y arte. Y se enamoró de la escena artística mexicana.

La artista, famosa por sus pinturas y esculturas surrealistas, nació el 6 de abril de 1917 en Lancashire, Inglaterra, y falleció el 25 de mayo del 2011 en la Ciudad de México a los 94 años de edad.

FUENTE: laprensa

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