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¿Listo para sobrevivir al examen de admisión?

Presentar un examen de admisión, ya sea para un nivel medio-superior (bachillerato) o superior (licenciatura), suele causar estrés en los aspirantes; asimismo, la presión por quedarse con uno de los lugares disponibles es mucha, por lo que aquí hay algunos consejos que podrán ser de utilidad para el día anterior, durante y después de la prueba.

Descanso

Es cierto que se evaluará el nivel de conocimiento académico para seleccionar a los
aspirantes, pero ¿cómo se podrá tener un óptimo desempeño si la noche previa a
la aplicación del examen no se tuvo un descanso adecuado? Aunque suene obvio,
no desvelarse es primordial, pues con sueño no se podrá resolver adecuadamente
el examen.

Descansar ocho horas permitirá al cuerpo y a la mente reponerse, por lo que será de gran
ayuda para estar activo durante la prueba. Esto también aplica para quienes
presentarán el examen por la tarde; aunque sea después del primer turno, no hay
que confiarse.

Papelería

Todos los documentos requeridos para el examen deben tener, por lo menos, con cuatro
copias. Puede parecer excesivo, pero más vale llevar extras que arrepentirse
por no tener las suficientes. Además, lápiz, pluma, goma y sacapuntas son
artículos que se usan durante el examen; llevar dos o tres de ellos evitarán preocuparse
por una punta rota, que no pinte el bolígrafo o cualquier situación posible.

Lugar de examen

Localizar en el mapa el lugar donde se aplicará el examen ahora es más fácil, basta con
escribir la dirección en cualquier buscador de internet y se obtendrá la ruta
más rápida. Ya sea que se llegue en transporte público, auto propio o de
aplicación, identificar la zona por locales comerciales, tiendas de
conveniencia, monumentos o cualquier otro distintivo es de gran ayuda para ubicar
entradas y salidas.

Además, ya sea que se presente el examen por la mañana o tarde, el tráfico alrededor
del lugar puede causar un problema para llegar. Salir con anticipación aumenta
las probabilidades de evitar contratiempos y estrés (más del necesario).

Estudiar

Hacerlo un día antes del examen no es lo más recomendado, ya que puede causar
desesperación por querer retener más información, esto derivaría en un bloqueo
mental. Lo que sería válido es dar un leve repaso de los temas en los que más
se tiene conflicto, razonarlos y buscar una manera sencilla de entenderlos.

Vale relajarse. Escuchar la play list favorita,
dibujar, jugar un poco videojuegos, ver una serie o película, hablar con un
amigo o familiar servirá para relajar el cuerpo y despejar la mente. Esto
también forma parte del aprendizaje, pero, como se establece en el primer
punto: ¡NO HAY QUE DESVELARSE!

Desayuno

Es importante despertarse temprano para tomar un buen desayuno, esto permitirá
tener  la energía necesaria para
enfrentar la prueba. Hacerlo con tranquilidad tendrá un buen efecto en la
manera de empezar el día. Si no se hace, sólo habrá un solo pensamiento en la
mente: comida.

Puntualidad

Llegar al lugar 15 o 20 minutos antes de la hora de entrada permitirá tranquilizar los
nervios. Además, si por alguna razón se olvidó algo de la papelería, estarán
personas que vendan plumas, lápices, gomas, sacapuntas, etc.; y algunos otros
tendrán el equipo para imprimir y fotocopiar los documentos que se hayan dejado.

No hay que perder de vista que muchas veces suben los precios de los productos,
por eso es importante llevar todo preparado desde casa, pero, si por descuido
algo se olvidó, hay opción para resolverlo.

Indicaciones

Es muy importante poner atención a las indicaciones que la persona a cargo dará,
pues muchos de los errores son, precisamente, por descuido. Es necesario anotar
sólo los datos que se solicitan y en el orden en que están. Primero se debe
hacer con lápiz y después escribirlos con tinta, de esta forma se evitará o se
podrá corregir alguna equivocación.

Resolver el examen

Después de haber puesto atención a todas las indicaciones que se han dado, es hora de
resolver el examen. Leer de manera general permitirá localizar las páginas
donde están los temas que mejor se dominan; empezar por estos es lo primordial,
pues si se resuelven primero los que más se complican, se perderá el tiempo.
Entonces, mejor responder aquellos de los que se está seguro y después lo más
complicado. Asimismo, rellenar correctamente los círculos de las hojas de
respuesta.

No es de sorprender que algunas personas respondan el examen muy rápido, esto
pocas veces significa que lo hayan hecho bien. Tomarse el tiempo de leer la
pregunta, analizarla y llevar el proceso hasta la resolución es el mejor
camino; hay tiempo suficiente para hacerlo, no importa ser el último en salir.

Una vez se haya salido del lugar, hay que tomar un poco de aire, beber agua para
hidratarse y estirar el cuerpo para desaparecer la tensión de la prueba. Los
resultados se darán en algunas semanas y, mientras tanto, el estrés se habrá
ido.

No cabe duda de que es un gran paso en la carrera académica de las personas
enfrentar un examen de admisión, pues será el punto de partida de muchas
decisiones y la forma en que se enfrenta este reto demuestra la fortaleza del
carácter. Confía en los conocimientos adquiridos, en la manera de soluciona los
problemas y, sobre todo, nunca dudar de la capacidad de uno mismo. ¡Mucha
suerte!

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